¿Quién está detrás de Kombucheros?

Mi nombre es Santiago, y vivo en Medellín, Colombia; estudios formales no poseo aún, y mi intención no es poseerlos, no porque no me interesen ya que actualmente estudio una carrera de derecho en la Universidad de Envigado. En realidad no me interesan los títulos universitarios porque siempre he tenido un hambre de conocimiento que ningún tipo de institución educativa ha podido satisfacer, por lo que me considero un autodidacta en progreso.

 

 

 

Cuando finalicé mis estudios de bachillerato, no lo hice con honores ni mucho menos, me gradué en lo que en nuestros términos coloquiales llamaríamos “pasar raspado” por el hecho de que mis notas no eran lo suficientemente altas como para poder ser considerado como “inteligente” bajo los estereotipos que la sociedad pone sobre nosotros.

 

Siempre tuve una gran pasión por el conocimiento, el emprendimiento y por la idea de generar un cambio en el mundo, lastimosamente en ese momento no entendía cómo era que debía transformar esa energía que tenía debidamente porque no encontraba un camino claro ni un propósito marcado según la mentalidad que las instituciones educativas y los medios masivos me planteaban.

 

Al principio ingresé a una universidad a estudiar psicología y me sentía apto para hacerlo, pero perdí la pasión rapidamente y la motivación cuando vi que las universidades escondían y negaban ciertos hechos y realidades que eran inadecuadas para su forzada visión filosófica con ideales “humanistas” de la historia y de la realidad como la conocemos, por lo que me negué a continuar ahí porque sentía que se trataba de una contradicción en las raíces del sistema educativo y no estaba dispuesto a soportar 6 o 7 años ahí sólo por el hecho de que eso es lo que aparenta ser un “camino seguro” para el futuro de un joven según lo que nos han dicho.

 

Luego pasé a estudiar Tecnología Agropecuaria en otra universidad porque seguia siendo presionado por mi familia para estudiar en una universidad, pensando que aprendería acerca de algo que de verdad me apasionaba , que es el sembrar y producir alimento de manera orgánica con la implementación de diversas técnicas y avances tecnológicos.

 

Y estaba gravemente equivocado, no sería justo decir que no aprendí nada pues aprendí muchísimo, pero no fue gracias al programa que ofrecía la universidad ya que ellos ubicaban su intensidad horaria en geometria, matematicas y química; y a pesar de que de verdad estos eran conceptos irrelevantes para la verdadera práctica de la agropecuaria eran simplemente las cosas más importantes para la universidad en su pensum académico.

 

 

 

Y fue ahí cuando me di cuenta de que la universidad estaba estructurada de tal manera de que no le entregaba el conocimiento al estudiante, sino que por lo contrario, se lo restringia por medio de un monton de obstáculos sin un sentido fijo, con el objetivo de extender su estadía lo más posible y justificar un proceso de 5 a 7 años que realmente no necesitaba ser tan extenso.


¡Una gran parte en la vida de una persona, sus mejores años quizás, son sacrificados en una universidad!


Y con esto no quiero decir que la universidad sea inútil, ni mucho menos el decir que sea inherentemente mala, lo que quiero decir, es que la universidad no debería ser el destino DE TODOS LOS JÓVENES ya que no todos somos iguales y existen personas como yo que nunca podrán desarrollar su potencial en instituciones como universidades o escuelas.


Y eso sucede por como esta instituida la educación la cual ha sido monopolizada y especificamente diseñada para crear sujetos insipidos y ciegamente obedientes a la autoridad, mi pensamiento fue bastante influenciado por el pensamiento de Etanislao Zuleta quien es un gran pensador colombiano, y fue la persona que me convenció en volverme un generalista, en vez de un especialista, ser un generalista y no un especialista significa no especializarme solamente en una práctica o en una doctrina en especial, sino en saber un poco de todo y tener un conjunto de prácticas definidas y el trabajar para mejorarlas constantemente.

Mi intención con esta pagina entonces, es la de intentar informar, educar y dar a conocer acerca del famoso “hongo” de Kombucha, y la fermentación de su bebida junto a todos sus beneficios, así como también todas sus prácticas y consejos para poder consumirla desde casa, así como también mi intención es la de conectar y compartir con otros Kombucheros, no sólo de Colombia, sino también del mundo entero de habla hispana.


La Kombucha es una bebida de la que puedo dar testimonio, pues la he estado consumiendo por poco más de 3 años, gracias a un amigo que me dio a conocer de esta bebida, y la he estado consumiendo y estudiando desde ese entonces porque me intrigó totalmente.


El conocimiento que está en esta página es el fruto de mi propia investigación, experiencia y la fuente de la información es una recopilación de diferentes autores, tanto actuales, como pasados, quienes se sentían intrigados por esta bebida y decidieron examinarla más de cerca, escribiendo libros y realizando estudios acerca de ella para que otras personas pudiesen ver el testimonio de lo que es la Kombucha y poder tener una explicación de su fama como probiótico ancestral.


Se podría decir que la importancia de la buena salud, su cuidado y su mantenimiento es algo relativamente nuevo para mí, ya que soy joven, pero mi sed por conocimiento me ha llevado a obtener un entendimiento muy sólido no solo de la Kombucha, sino también del cuerpo humano y de sus procesos naturales, gracias a que escuché y estudié de la mano de diferentes autores y personajes en el mundo de la salud tanto históricos como contemporáneos.


Así he sido desde hace un tiempo, curioso y determinado para poder conocer las cosas por mí mismo, en especial por cosas de la salud, y más especialmente cuando mi papá fue diagnosticado de cáncer peritoneal.


Mi papá era un hombre muy bueno que me enseñó el valor de la rectitud, el valor del trabajo duro y de la humildad, un hombre muy admirado y querido por todos sus seres cercanos, que más sin embargo; nunca escuchó precauciones de nadie más que de doctores, y que siempre siguió todos los consejos tradicionales y todas las precauciones de la industria de la salud, y así vivía en un estilo de vida que aparentaba ser saludable pero que en realidad no lo era, por lo que el diagnóstico fue una sorpresa para muchos miembros de la familia, amigos y conocidos.


Cuando mi papá fue diagnosticado, su elección fue la de tratarse de una manera convencional con una quimioterapia a pesar de mi fuerte y constante insistencia para que cambiara de opinión y abriera las puertas a algún otro tipo de curación que de verdad buscara atacar las raíces de la enfermedad y de manera natural, ya que la quimioterapia como tratamiento ni siquiera tiene mucha evidencia de su efectividad, y por tener un efecto tan inmunosupresor en realidad causa más daño de lo que supuestamente ayuda.


Resta decir que investigué y estudie diferentes maneras de curación que existen, y estas siempre seguían los mismos principios, inclusive hice esto basandóme en un libro comprado por mi mismo padre llamado “Mis recetas anticáncer” de la Dra. Odile Fernandéz, que mi papá probablemente compró en su búsqueda de conocer más de su enfermedad y de si podía curarla, ya que en el libro la autora a pesar de ser doctora, fue diagnosticada de cáncer, y en el libro relata cómo curó su cáncer sin quimioterapia.


Más sin embargo, mi papá no terminó leyendo el libro y prefirió tomar todo el camino convencional sin oposición alguna excepto la mía, y su deterioro con la entrada al tratamiento con quimioterapia fue notable, su condición empeoró y nuestras esperanzas de un alivio o de una curación se esfumaban con el pasar del tiempo; lo único que quedaba para ese entonces era que él tuviese la mejor calidad de vida posible por lo que su tratamiento fue desde ese entonces de manera paliativa.


Mi papá murió a finales de mayo de 2018, no puedo evitar sentir un poco de amargura en relación a lo sucedido pero lo que trato de hacer es encontrar el lado positivo, pero pienso sin duda, de que si mi padre, “el monito” como le decíamos hubiese tenido la aceptación hacia el consumo de Kombucha al cual lo invitaba se podría haber evitado su enfermedad, y de que inclusive, con algo que se conoce como MMS (Master Mineral Solution), podria buscar curarse de su cáncer en su condición actual en la que estaba.


Más sin embargo, mi papá nunca aceptó mi solicitud de consumir el MMS, no hasta muy tarde hasta que no encontrara un doctor o una doctora en la zona que pudiese explicarle de qué se trataba y que basicamente pudiese recomendárselo, sobra decir que esto no logré hacerlo a tiempo, ya que para el momento en el que recibí un mensaje de una de las personas a las que anteriormente había pedido ayuda con la solicitad de mi padre; el mensaje decía que ya había encontrado una doctora que podía ayudarme, más sin embargo mi papá ya había fallecido.


Por eso aunque es un poco triste la situación creo que aprendí muchas cosas del proceso y adquirí un amor hacia la medicina preventiva y la buena nutrición, y pude ver con mis propios ojos el funcionamiento de este sistema de salud y de cómo funcionan los tratamientos y las repercusiones y no beneficios de la quimioterapia en las personas que tienen cáncer.


Es por eso que me siento agradecido con Dios, por que en últimas, las cosas estaban en manos de mi padre y de nadie más, pero su creencia de que mayor tecnología, mejores hospitales, mejores doctores significaba una curación asegurada estaba equivocada y su caractér impidió que pudiera ver las cosas de otra forma, o que tan siquiera que buscara el abrirse a otras posibilidades.


Te cuento esto porque pienso que como experiencia es importante para aprender, para entender que nosotros mismos somos los que tenemos la capacidad de curarnos, si pensamos que podemos desatender a nuestra salud y básicamente relevarla a otras personas estamos equivocados, todo está en nuestras manos, en especial si nos referimos a nuestra propia salud y a nuestro propio bienestar, a pesar de que no todas las personas de mi familia compartan esta opinión, es de la que yo tengo certeza, ya que lo normal para las personas es decir que la enfermedad era demasiado fuerte, de que estaba destinado a pasar, o de que el problema fue que no siguió lo dicho por los doctores al 100% o cualquier otra excusa para no aceptar este hecho.


Algo si es cierto, y es el hecho de que aprendí mucho de esta experiencia, y de aquí nace mi interés por comunicar e informar el conocimiento adecuado para no sufrir de enfermedades ni de muerte prematura, por eso comparto información no sólo de la Kombucha, sino de todo lo relacionado con lo que necesitamos hacer para poder mejorar nuestra salud y para curarnos de enfermedades, así también como para poder evitarlas.


Espero de todo corazón, que puedas apreciar el contenido de este sitio web, es el fruto de mucho estudio, investigación y experiencia que hice y que aún sigo realizando para que la información aquí contenida sea precisa y para que el contenido sea de utilidad para todos mis visitantes, te agradezco por leer esta parte, y espero no haberte aburrido y por último quiero enviarte mis mejores deseos, y un cariñoso saludo, si quieres leer más de mis posts en este sitio puedes explorar el miniblog de más abajo.


¡Muchas Gracias por Leer!

¡Adiós y Hasta Pronto!

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